En un pequeño pueblo del Altiplano boliviano habitaba, en una pequeña casa, un anciano de carácter amable y buen humor.
El viejito era uno de los sabios de la población, todo mundo le tenía respeto y muchos venían a buscar su consejo desde lugares remotos.
El anciano no tenía más fortuna que la que se podía ver alrededor de su casa, una pequeña granja en la que se podía observar un perro que siempre estaba atado, un burro que de rato en rato lanzaba sus gemidos. También contaba un par de vacas que se paseaba airosas por los alrededores de la casa el cuadro lo completaba un grupo de pavos, un macho y tres hembras rondaban al anciano cada vez que este se llevara algo a la boca.
Cierto día un sobrino lejano llego al lugar trayendo consigo un pequeño polluelo, el anciano y el resto de los animales de la granja miraron al recién llegado con mala cara y no les parecían nada bueno la llegada de aquella pequeña ave.
El tiempo pasó y el polluelo se convirtió en un gallo de plumaje colorido entre verdes, azules y naranjas, caminaba por el patio orgullo enseñando su hermosa cresta a cuanto animal pasaba por su lado.
Esta actitud no agradaba en nada al pavo macho que veía con envidia la forma en que las pavas hembras admiraban la hermosa cresta del gallo.
Mientras más admiración mostraban las pavas por el gallo mas celoso se ponía el pavo. El gallo se dio cuenta que esta actitud irritaba al pavo así que disidido no confrontar mas al pavo, para evitar corajes al anciano que cada vez se encontraba peor de salud.
El pavo empezó a sospechar de la actitud del gallo y decidió hacerle la vida imposible cada vez que el gallo estaba cerca del anciano el pavo se acercaba por la espalda y le dabas un picotazo, el anciano se volteaba y veía al gallo a quien sujetaba del pescuezo y lo metía al agua.
El cuento se repetía siempre y el malestar del anciano aumentaba conforme transcurría los días, hasta que por fin decidió comerse al gallo, el pavo se puso contento porque por fin lograría deshacerse se su odiado compañero.
Esto coloco de malas al gallo que veía en peligro su vida por lo que se dio enfrentar al pavo y obligarlo a reconocer su culpa.
Ambos se vieron frente a frente la pelea la inicio el pavo que con un rápido picotazo lastimo la cabeza del gallo, este se recupero de inmediato del golpe y de una patada golpeo las alas del pavo. Sin que ambas aves se dieran cuenta se habían convertido en el centro de atención de la granja todos lo demás animales se habían reunido a su alrededor, el escándalo era tan grande que incluso el anciano había acudido al lugar para ver la pelea.
Los dos contendientes se encontraban extenuados, pero ninguno daba marcha atrás en su afán de salir vencedor.
Plumas y plumas volaba por los aires la lucha era tan dura que incluso llegaron a las ramas de un árbol desde el cual intercambian fuertes sarapazos con sus patas, cada vez subían mas alto y mas alto cuando por fin llegaron a lo alto de la copa del árbol.
Ambos contendientes estaban extenuados, el anciano que había visto el combate desde su lugar decidió usar su sabiduría para poder interpretar la conversación entre ambas aves.
Por medios de la telepatía el anciano escuchaba la conversación. El pavo le decía al gallo.
Por fin te marchar de aquí he logrado que el viejo quiera matarte y muy pronto solo yo seré el amo y señor de todo este lugar, he logrado engañar al anciano.
A lo que el gallo respondió no entiendo por que tienes tanta envidia si ambos podemos convivir en este lugar sin ningún problema, yo no quiero enfrentarme mas contigo, quiero que tu y yo seamos amigos dejemos esta absurda pelea.
Esto fue suficiente para el anciano quien dejara su trance y se acerco al árbol, levanto las manos y como en una especie de conjuro dijo. – Oh madre tierra tu que un día me hiciste hombre para velar por todos mis hermanos animales de este mundo, haz pues ahora el mismo hechizo y convierte a una de estas aves, la de más limpio corazón, en un hombre para que también pueda velar por las especies que aun habitan en el mundo-.
De inmediato un haz de luz se poso sobre el gallo y sus hermosas plumas comenzaron a tomar forma de brazos; su alargado pico se encogió y se transformo en un par de labios, las patas se convirtieron en piernas alargadas.
Un hombre joven descendió del árbol, admirado por su forma no dejaba de ver sus brazos y sus piernas.
Por otro lado el anciano se había convertido en un perro viejo que apenas podía ladrar. El joven en una conexión telepática logro escuchar al anciano animal y comprendió que eran una especie de protectores de animales que cuidaban a todas las especies de la tierra y que cada cierto tiempo el anciano debía dejar su lugar a un joven de limpio corazón para que continuara la labor.
La madre tierra sabia que los hombres iban a destruir la belleza de este mundo así que creo a los protectores de la naturaleza que incluso pueden estar muy cerca de nosotros. Son aquellas personas que siempre están preocupados por el bienestar de este mundo, preocupados por el futuro de nuestra madre tierra.
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